Una relación de pareja atraviesa por distintas etapas desde sus comienzos. Al inicio se da la etapa de enamoramiento, caracterizada por la vivencia de un amor romántico, donde se idealiza a la pareja, solo se tiene una visión positiva del otro, ocasionando que se maximicen sus virtudes y se minimicen sus defectos, lo cual genera que los problemas estén ausentes.
Sin embargo, esta etapa dura solo unos meses y con el tiempo la pareja pasa a una etapa de cotidianidad, donde se empieza a tomar conciencia de las ideas poco realistas que se tuvieron anteriormente, apareciendo las primeras insatisfacciones y los sentimientos de desilusión, frustración y decepción, dando paso a los primeros conflictos.
Conflictos de pareja
Aparecen cuando en los dos miembros existen dos motivaciones de carácter opuesto pero de igual intensidad, cuando las acciones de una persona interfieren con las de la otra. Los conflictos y peleas frecuentes son un síntoma de insatisfacción, de que la relación no está marchando bien y de que hay que buscar soluciones.
La existencia de diferencias y problemas entre los miembros de una pareja es un hecho normal e inevitable, teniendo en cuenta que cada miembro procede de una familia y de un contexto sociocultural diferente. Sin embargo, aunque las causas de los problemas de pareja suelen ser muy variadas, no es el conflicto propio el problema, sino cómo nosotros lo manejamos.
Cuatro conductas que destruyen la relación de pareja
John Gottman, un prestigioso psicólogo estadounidense, encontró 4 conductas concretas, altamente destructivas que, de mantenerse en el tiempo, llevarán a que la relación acabe rompiéndose casi con seguridad, a estas las llama los 4 jinetes del apocalipsis de las parejas:
La crítica
Se refiere a hacer juicios o reclamos negativos acerca de su pareja en términos extremos, absolutos, tales como “nunca” y “siempre“.
La actitud defensiva
Consiste en hacer excusas para evitar asumir la responsabilidad, o incluso desviar culpa a su pareja.
La actitud evasiva
Implica la colocación de un muro entre uno y la pareja mediante la retirada, cerrándose físicamente y emocionalmente.
El desprecio
Tratar a la pareja con falta de respeto, ascos, condescendencia o ridiculizarlo.
A continuación, te presentamos un vídeo de nuestra psicoterapeuta donde nos explicará detalladamente cada uno de estos 4 jinetes.
Todas las relaciones tienen conflictos y periodos de distanciamiento, pero, la diferencia entre las relaciones sólidas de las que no lo son es que las primeras son capaces de remediar el daño que se puedan hacer, su dinámica consiste en alimentar y reparar su relación de forma sostenida. Recuerda que las buenas relaciones implican dar y recibir, ambos están en el mismo equipo y necesitan trabajar juntos por el bien de su relación.
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