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En la actualidad la mayoría de personas tenemos la facilidad de ingresar a una computadora y mediante un buscador tener la información que necesitamos a nuestro alcance. En el mundo del deporte esto no es una excepción pues, infinidad de deportistas buscan mejorar su rendimiento y para ello necesitan encontrar las herramientas adecuadas, la principal: la nutrición y deporte. Por ello, sean profesionales o aficionados las ganas y deseos de mejorar los llevan a investigar y probar infinidad de métodos para lograr sus objetivos, sin tener en cuenta que no todo es adecuado para ellos y también, pueden llegar a conocer los MITOS dietéticos, muchos de los cuales se propagan con la rapidez de un velocista. Algunas de estas creencias, incluso, se generan en las filas de verdaderos investigadores, en ocasiones influidos por intereses comerciales, y en otras, por la falta de actualización en el terreno de la nutrición y deporte. En los siguientes párrafos se revisarán 3 mitos muy presentes en diferentes medios.

Mito 1: Sin azúcar no hay buen rendimiento

Es peligroso creer que sin azúcar no rendiremos bien en nuestro desempeño deportivo. Muchas personas llegan a creer que las bebidas deportivas mejoran la salud, algo que no es cierto. El Departamento de Salud de Nueva York difundió esta advertencia: “Las bebidas deportivas ‘suenan’ saludables, pero los azúcares añadidos en la mayoría de ellas pueden favorecer la obesidad y la diabetes”. En Europa también lo reconoció como un mensaje importante ya que, la ingesta de azúcares oscila entre 16 y 36%.

El uso de las bebidas deportivas con azúcares añadidos solo tiene sentido en deportes que suponen un ejercicio continuado de más de 60 minutos, según concluyeron Temesy y colaboradores en mayo del 2011, en un estudio publicado en la revista Journal of Nutrition. Estos carbohidratos que están en las bebidas se pueden reemplazar por los alimentos comunes, como la fruta fresca o fruta desecada, entre otros.

Mito 2: Es indispensable recurrir a complementos dietéticos

Ocho de cada 10 deportistas consumen suplementos nutricionales. Los ingieren tanto deportistas de alto rendimiento como aficionados e incluso jóvenes estudiantes. También, es muy habitual que recurran a los complementos ‘naturales’, a pastillas vitaminas o minerales, antioxidantes o a cápsulas de omega 3, pese a que hay pocos estudios que muestren beneficios para el deportistas.

La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) ha aprobado el consumo de unos pocos productos relacionados al rendimiento deportivo, tales como carbohidratos, cafeína y bebidas con carbohidratos, creatina o vitamina C. Todos deben de cumplir una serie de condiciones, estipuladas por la EFSA. Pero las mejoras no son siempre lo que se espera. A modo de ejemplo, una revisión sistematica por Schubert y Astorino constato que la mejora del rendimiento de los corredores gracias a la cafeína fue de un 1.1%.

Mito 3: Hay que tomar agua antes de tener sed

Durante años hemos creído que es necesario beber agua antes de sentir sed y esto se practica siempre en el deporte. No obstante, en el 2006, la Asociación Internacional de Directores Médicos del Maratón aconsejaron a los atletas que se fiaran de su propio mecanismo de sed, salvo condiciones extremas como: ambientes extremadamente calurosos, temperaturas inferiores a 5 °C y en caso de que los atletas realicen mucho ejercicio y tengan edades superiores a 65 años.

En el 2010 la prestigiosa doctora Louise Burker público su libro ‘Nutrición en el deporte. Un enfoque práctico’. En él,  no se olvidó de mencionar que en las sociedades occidentales “el sobre consumo resulta el problema nutricional más importante, donde las porciones habituales de líquidos y alimentos superan el sentido de hambre o sed.”

En el 2012, Pitsiladis y Noakes, dos catedráticos en ciencias del deporte, y Heneghan, un catedrático de medicina basada en evidencia, llegaron a la conclusión de seguir el consejo “bebe antes de tener sed” hará que muchos atletas beban demasiado, lo que puede afectar tanto su rendimiento como aumentar el riesgo a dolencias, la más grave denominada hiponatremia (dilución de las concentraciones de sodio en sangre que, si es muy pronunciada, puede generar un edema cerebral).

Lo apropiado es que los atletas (sobre todo los de elite) establezcan un plan individualizado de hidratación.